8 pequeños y curiosos inventos para la sostenibilidad

MaloRegularBuenoMuy BuenoExcelente (Valóralo)

Big Data, sistemas de inteligencia artificial, nuevos materiales, complejos avances técnicos… La ciencia está volcada en el desarrollo de soluciones que ahorren energía y sirvan para gestionar mejor recursos naturales, como el agua.

Sin embargo, la sostenibilidad también depende de los pequeños pasos o inventos que, aunque puedan parecer menores, ayudan a concienciar del desafío al que nos enfrentamos. Inventos como estos:

1. Cosechando agua de lluvia. El estudio holandés de diseño Bas Van der Veer acaba de presentar un receptor de agua de lluvia al que ha llamado Raindrop. Consiste en canales de drenaje colocados en el techo de la casa y que conducen el agua hacía un depósito con filtros al que está incorporado una regadera en la parte superior y un grifo en la base. De esa forma se evita recurrir a la red para el riego de jardines o huertos.

2. Lámparas de agua y sal. Sí, basta combinar esos elementos con el oxígeno para que tenga lugar una reacción química que produce energía suficiente para alimentar una lámpara LED o un móvil durante 8 horas al día a lo largo de seis meses. El proyecto Salt pretende lograr con este sistema iluminar 7.000 islas en Filipinas.

3. Jugando al fútbol con una pila. La empresa Uncharted Play ha ideado un balón con una batería interna que se carga aprovechando la energía cinética generada al jugar con ella al fútbol. Patearla durante media hora permite iluminar una lámpara LED durante tres horas.

4. Atrapando el agua del aire. Warkawater es una sencilla estructura de bambú y plástico biodegradable que condensa la humedad de la atmósfera y la transforma en gotas que se acumulan en un depósito. Se llega a conseguir hasta 99 litros diarios.

5. La nevera del desierto. Al profesor nigeriano Mohammed Bah Abba se le ocurrió una forma de conservar los alimentos en ambientes cálidos sin recurrir a un frigorífico: colocó una vasija de barro dentro de otra de mayor tamaño, añadiendo arena mojada entre ambas. El agua de la arena, al evaporarse, enfría el barro, logrando una baja temperatura interior. Basta con añadir agua a la arena para mantener el efecto.

6. Bombillas de algas. Latro es el nombre comercial de un descubrimiento realizado por investigadores de las universidades de Yonsei (Corea del Sur) y Stanford (EE.UU.) que logra que microalgas en suspensión produzcan luminosidad. Solo necesitan CO2 y luz natural para dar lugar a este peculiar proceso de fotosíntesis muy útil por la noche.

7. Mochilas solares. Ya existen pequeños paneles solares que se instalan en las mochilas para que los excursionistas puedan cargar una linterna o el móvil durante el itinerario.

8. Electricidad a pedales. Nuru Energy es un proyecto que se propone convertir las bicicletas estáticas en pequeñas centrales eléctricas. Basta media hora de pedaleo para proporcionar energía a una batería que llega a alimentar a una bombilla LED durante 28 horas.