Artisanópolis: la paradisiaca ciudad que flotará en los mares del sur

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En la mente de los ingenieros siempre ha existido la idea de ganar espacio al mar. Holanda, con su sistema de diques, fue pionera en levantar ciudades donde antes solo había agua. Dubai ha creado las islas Palm Jumeirah, su propio archipiélago artificial, trasladando miles de toneladas de arena y piedra al fondo marino. La misma técnica está utilizando China para establecer nuevas islas en el mar de China Meridional.

Sin embargo, nadie hasta ahora había imaginado conquistar el océano construyendo una ciudad flotante. El proyecto se llama Artisanópolis y está promovido por la organización Seasteading Institute, fundada por el empresario de Silicon Valley Wayne Gramlich, el ingeniero de Google Patri Friedman y por Peter Thiel, cofundador de Pay Pal.

Sus planes están muy avanzados. Según los promotores, ya cuentan con el diseño y las soluciones técnicas de construcción y han conseguido un acuerdo con las autoridades de la Polinesia Francesa para tomar su territorio como base de operaciones, aunque está previsto que Artisanópolis esté ubicada en aguas internacionales, fuera de cualquier jurisdicción.

 

Plataformas móviles

La propuesta consiste en fabricar grandes plataformas flotantes sobre las que construir, en dique seco, los edificios residenciales y de servicio, las calles y los lugares de encuentro para sus habitantes.

Cada plataforma sería arrastrada por un barco hasta la ubicación en alta mar y encajaría con las otras plataformas según el diseño previsto, de tal manera que se crearía una red de espacios flotantes conectados entre sí.

Lógicamente, la ciudad debe ser sostenible, por ello contará con grandes cúpulas acristaladas donde crecerán cultivos hidropónicos (no hay suelo agrícola; las plantas se nutren con agua y soluciones minerales) que abastecerán a la población de vegetales y fruta fresca. El resto de alimentos llegará en barcos.

Contarán con desalinizadoras para potabilizar el agua y la energía se producirá en plantas solares y eólicas, con un sistema de turbinas submarinas para aprovechar la fuerza de las corrientes.

Los desechos orgánicos serán recolectados en grandes depósitos y trasladados en buques hasta una zona en tierra donde con ello se elaborará compost. Los otros materiales desechables serán reciclados en la propia ciudad. Nada se tirará al mar.

Para proteger Artisanópolis de las tormentas, se construirá un enorme muro rompeolas alrededor de toda la ciudad, también sobre plataformas flotantes. En cualquier caso, se asegura que las estructuras serán insumergibles.

En un comunicado, Seasteading Institute explica que su proyecto pretende ser, además de un desafío arquitectónico, un nuevo concepto urbano y un experimento social para un estilo de vida diferente. Por eso lo han llamado también startup-city.

“En esta era de opciones de gobernanzas limitadas –se dice en el comunicado–, proponemos un modelo alternativo que permita que nuevas comunidades se formen más allá de las jurisdicciones de las naciones existentes, para promover la libertad y la competencia en el mercado”. ¿Realmente será el comienzo de la colonización del océano?

 

Foto del Seasteading Institute