Consejos para alquilar un apartamento en verano sin llevarse sorpresas

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El apartamento frente a la playa o en la montaña es un clásico del verano español. Una solución adaptada a las necesidades de la familia o grupos de amigos para disfrutar del descanso con la comodidad de la casa propia, pero que en ocasiones se puede truncar si no se actúa con la debida cautela. Si quieres mantenerte a salvo de estafas o engaños sigue estos consejos para alquilar un apartamento en verano.

Para lo bueno y para lo malo, ahora todo es más fácil. Internet se ha convertido en un gigantesco facilitador, hoy cualquier usuario puede acceder a una oferta global de alquiler de apartamentos de verano con comodidad. Algo que tanto propietarios como usuarios saben, pero no son los únicos. También hay especialistas en estafa y fraude que utilizan la cortina de impunidad que las nuevas tecnologías pueden facilitar. Si no quieres que se aprovechen, sigue estos consejos para alquilar un apartamento en verano.

Identifica los engaños más comunes

Desde el Servicio de Consumo de la Junta de Andalucía se enumeran algunos de los engaños más comunes relacionados con el alquiler del apartamento vacacional. El mayor perjuicio ocurre cuando se ha alquilado un apartamento inexistente. La secuencia de hechos la resumen del siguiente modo: el veraneante pica el anzuelo en un atractivo anuncio de una web de Internet. Por residir en el extranjero o en otra localidad, el dueño propone que antes de ver la vivienda se haga un ingreso en concepto de fianza o reserva. Se pedirá que este pago sea realizado “por envío de remesa o por transferencia a una determinada cuenta de la parte arrendadora o de una empresa de mensajería”. Con la realización del abono se cortará todo el contacto, comprobando que no hay forma de comunicar con el falso propietario.

Pero este no es el único escenario del que se advierte. Puede ocurrir que el apartamento sea de menor calidad que la anunciada, que esté mucho más alejado del destino de lo esperado (por ejemplo de la playa), que sea manifiestamente más pequeño, que no funcione ninguna de las instalaciones, etc. Para evitarlo, la prevención es la mejor de las soluciones.

 

Consejos para alquilar un apartamento en verano

 

  1. Los chollos no existen. Desconfiar de los anuncios que ofrecen un apartamento en condiciones mucho más ventajosas que otros similares es la regla de oro: los estafadores saben lo efectivo que es jugar con la codicia humana.
  1. Consulta las opiniones de otros usuarios. La mayoría de estas webs que conectan oferta y demanda recoge comentarios de particulares que han disfrutado previamente de una estancia en dicho apartamento. Esta información es valiosa, si bien hay que aprender a leer entre líneas para evitar un efecto desinformativo por opiniones interesadas (por ejemplo, las promovidas desde el propio propietario) o por usuarios con injustificadas críticas (por problemas o situaciones muy concretas). También es importante atender a las respuestas del propietario y ver desde qué fecha ofrece su inmueble en el portal, siempre es una garantía que lleve años.
  1. Pregunta a Internet. Utiliza Google Maps y Street View para ubicar con precisión sobre un plano, comprobando la distancia a que se encuentra de puntos importantes (el centro del pueblo, la playa, etc). En ocasiones los anuncios no ofrecen la dirección exacta. Solicítasela al propietario antes de formalizar cualquier tipo de reserva para evitar sorpresas en cuanto a la localización. Una vez te la transmitan, mete en el buscador los datos de la vivienda concreta, puede que encuentres información de otros usuarios. Investiga sobre el propietario o la empresa que media en tu alquiler, si ha tenido problemas con otros usuarios es muy probable que haya rastro digital.
  1. Comprobación visual, siempre que se pueda. Desde OCU se insiste en lo importante que es acercarse con antelación para comprobar dónde y en qué estado está la vivienda.
  1. Infórmate sobre la cancelación de reserva. Para protegerte ante un imprevisto, aunque debes saber que cuando se cancela en el último momento siempre se pierde la fianza. Sin embargo, en algunos de los portales se permite cancelar hasta una determinada fecha sin ningún coste adicional.
  1. Antes de hacer cualquier pago, comprueba. Cuando se solicita la entrega de cantidades en concepto de reserva o fianza conviene saber que la persona que se dice propietaria, efectivamente lo es. Desde OCU se precisa que el importe de una señal acostumbra a moverse entre el 20% y el 30% del precio acordado. En cualquier caso, siempre se desaconseja el pago total por adelantado del alquiler. A este respecto la consigna es entregar la mínima cantidad posible hasta llegar al destino, y si es negociable, no hacer ningún adelanto. Y recuerda, todos los pagos deben quedar documentados.
  1. Mejor con contrato e inventario. El modelo de alquiler de un apartamento vacacional que más garantías ofrece es cuando media un contrato por escrito. Desde OCU se señala que es habitual que en el mismo se indique “que se entrega el apartamento en perfecto estado de uso y mobiliario”, también es posible que anexe un inventario. En estos supuestos, el inquilino no debe firmar nada hasta comprobar el estado y la existencia de todo lo que se señala en el documento, haciendo constar por escrito cualquier información que considere relevante sobre las deficiencias encontradas.
  1. Ojo con la fianza de daños. Es uno de los puntos más conflictivos. En la actualidad es habitual que el propietario imponga el pago de una fianza para cubrir los posibles daños durante la estancia. El consejo de OCU es que en contrato se “detalle claramente el concepto y las condiciones de su aplicación”, y que “también se prevea la devolución” del importe abonado en este concepto.
  1. Documenta todo. En el supuesto de que el perjuicio ocasionado pudiera derivar en una actuación judicial o administrativa, es importante disponer de documentación. Lo ideal es trazar con documentos escritos todos los pasos dados en la negociación: desde pantallazos del anuncio a través del que se contactó, a los mensajes por correo electrónico o aplicaciones de mensajería, y por supuesto, guardar todas las direcciones, números de teléfono, nombres o facturas de pagos que hayan tenido que cubrirse. Ejemplos de este último punto, de restaurantes que se haya visto obligado a utilizar por no disponer de la infraestructura de cocina anunciada, o de taxis, si se han tenido que cubrir desplazamientos.
  1. No olvides solicitar una persona y número de contacto. Es muy importante disponer de esta información para poder actuar frente a cualquier imprevisto que pudiera ocurrir durante el desplazamiento o a la llegada al destino”.

Cómo actuar si surge el conflicto.

“Depende de cómo se haya contratado el servicio”, se señala desde OCU:

  • Con el dueño. La mejor vía de arreglar un conflicto de intereses es de manera amistosa. De no ser posible, “como lo que se ha firmado es un contrato entre particulares, el inquilino no tiene la consideración de consumidor, y si tiene que hacer alguna reclamación tendrá que ser mediante demanda ante el juzgado de primera instancia de la localidad donde se encuentre la vivienda”.
  • Con una agencia inmobiliaria. Cuando se ha utilizado este tipo de servicios se debe rellenar una hoja de reclamación e intentar solucionar el conflicto por esa vía. De no ser posible, el siguiente paso es iniciar una demanda judicial.