¿Crowlending? Pros y contras de esta nueva forma de financiación colectiva

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Tiene como objetivo invertir en el sector inmobiliario a través del préstamo de muchos pequeños inversores y sin apenas intermediarios. Una nueva forma de inversión inmobiliaria que cada vez está teniendo mayor aceptación en España y que permite el acceso a cualquier economía. ¿Quieres saber cómo funciona?

Un tipo de economía colaborativa

El crowlending lo podríamos traducir como “préstamos entre personas” que tienen el mismo objetivo: financiar un proyecto. En el ámbito inmobiliario, este término consiste en una forma de compraventa colectiva donde varias personas se unen para comprar un mismo piso o local con el que luego van a obtener ingresos a través de su alquiler.

Esta actividad está empezando a encontrar su hueco en nuestro país. No es para menos, dado que nos encontramos en un momento muy positivo donde la demanda de pisos está en alza.

Cómo funcionan estas plataformas

La mayoría de ellas tiene la misma forma de proceder: compran inmuebles con alta demanda a precios muy bajos y a partir de ahí, buscan inversores. Los interesados solo tienen que elegir la propiedad deseada e invertir la cantidad que quieran. Por lo general, la inversión oscila entre los 50 y 10.000 euros porque el crowlending no busca grandes cantidades sino muchos pequeños compradores.

Ventajas para los compradores

Este método cuenta con muchos beneficios. Uno de ellos es que prácticamente desaparecen algunos intermediarios, al menos las entidades bancarias. Es decir, como no hay una línea de crédito ofrecida por un banco, los costes de las operaciones se reducen considerablemente y esto repercute directamente en los clientes.

Otra de las ventajas es el acceso a la inversión para cualquier economía, ya que con solo 50 euros podemos formar parte de esta “comunidad de propietarios”. Como tercer punto a favor nos encontramos con que el proceso, es muy sencillo y siempre está avalada por un notario, lo que nos garantiza que el proceso está avalado por un profesional.  Por último, se trata de una manera perfecta de diversificar el  dinero de los pequeños inversores, siendo una buena manera de obtener una rentabilidad que difícilmente se puede conseguir a través de productos financieros, como los depósitos a plazo fijo o variable, o los planes de ahorro.

Qué inconvenientes tiene este método

Al convertirnos en propietarios, lógicamente también tenemos una serie de obligaciones con las que cumplir: hacer frente al IBI, a los seguros, a los recibos de la comunidad, a impagos e imprevistos que el piso pueda ocasionar son solo algunas de ellas.

Algunos expertos también advierten que la inversión empieza a tener su retorno a partir del año como mínimo, así que si estás pensando en conseguir unos beneficios en tiempo récord, este sistema no es el más adecuado. Tampoco hay que cegarse y pensar que obtendremos una rentabilidad fija cada año. Todo depende de la evolución de la vivienda y de la situación del mercado en ese momento (obviamente cuanto más saneado esté el sistema, mayores serán los beneficios, pero hay que tener en cuenta las fluctuaciones). La tercera advertencia pone su foco en la falta de transparencia de algunas plataformas que se dedican a esta actividad. Por eso, conviene revisar todo lo que se firma con la ayuda de un abogado para no tener ninguna sorpresa desagradable.