El secreto para ahorrar en calefacción está en los radiadores

MaloRegularBuenoMuy BuenoExcelente (Valóralo)

Todavía sentimos el calor del verano en la piel pero, aunque no nos guste, será por poco tiempo. Como siempre por estas fechas, hay que comenzar a preparar la casa para las bajas temperaturas. No se trata solo de asegurar el confort, sino de gastar únicamente lo necesario.

Según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), la calefacción supone el 47% del gasto de la energía que consumimos en el hogar. Una cantidad demasiado importante como para que no busquemos soluciones que nos permitan ahorrar. Y la tecnología puede ser una muy buena herramienta.

En primer lugar, hay que disponer de un sistema de climatización eficaz, es decir, que proporcione las calorías suficientes con el menor consumo posible de gas o electricidad. A partir de aquí, el control del gasto es nuestro a través de los termostatos y, ahora también, de los radiadores.

En la mayoría de los casos, los radiadores solo disponen de una llave manual que abre y cierra la entrada de agua para que las placas calienten o no. Pero existen dispositivos automáticos con los que es posible regular el flujo de agua que entra y sale de los radiadores y, así, controlar con precisión la temperatura. Éstos son las válvulas termostatizables.

Hay dos tipos en el mercado:

  • De cabezal termostático clásico: la llave de entrada se regula manualmente según una escala que suele ir del uno (calor mínimo) al cinco (máximo).
  • De cabezal termostático digital: los más avanzados. Puedes determinar la temperatura exacta y programar diferentes intensidades de calor en el tiempo (día-noche).

Control de la temperatura y el tiempo desde el móvil

Según estudios realizados por los expertos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), solo con la instalación de estos radiadores inteligentes es posible reducir la factura hasta en 20 euros mensuales. Su coste es de entre 15 y 40 euros, dependiendo del tipo de radiador y de la mano de obra, por lo que en un par de meses, es posible amortizar la inversión.

El ahorro es mayor si añadimos, a las válvulas termostatizables, un temporizador adaptado al termostato de la caldera con el que programar el encendido y el apagado del sistema. Su precio es aproximadamente 50 euros. En ese caso, el coste en calefacción se reducirá unos 25 euros.

La solución es aún mejor si además instalamos sistemas inteligentes controlados desde dispositivos móviles, de tal manera que la calefacción se ajuste automáticamente a la actividad diaria y a distancia: detectan cuando no estamos en casa y bajan la temperatura; registran la hora de nuestra llegada poniendo en marcha la caldera, o si nos vamos a la cama, reduciendo el calor para un mejor descanso.

Un sistema inteligente e integral, con cuatro válvulas termostatizables, termostato con temporizador y una aplicación para dispositivos móviles supone una inversión de unos 400 euros. Se compensaría pronto ya que el ahorro ascendería hasta los 40 euros mensuales, según la OCU.

Claro que eres tú, en última instancia, quien hace que todos estos sistemas sean eficaces: si programas una temperatura demasiado elevada –la IDAE considera que entre 20 y 22 grados es lo adecuado–, estarás consumiendo demasiada energía a pesar de que llenes la casa de máquinas.