¿Quieres reducir las facturas? Reforma eficientemente

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A la hora de reformar una casa o un piso para adaptarlo a tus necesidades y gustos personales hay un punto que no se te debe escapar: alcanzar la máxima eficiencia energética. El momento de realizar una reforma integral es la ocasión perfecta para introducir en tu hogar todas aquellas mejoras que conseguirán que, desde el primer momento, el consumo de electricidad, agua y gas se reduzca sustancialmente y, en consecuencia, disminuyan tus gastos mensuales en la misma medida. Una inversión que, si está bien planteada, amortizarás en el medio plazo y con la que, además de ganar tú, también gana el medio ambiente.

 

Ahorrar en la factura de la luz

 

– Un buen punto de partida a la hora de reducir el consumo de luz eléctrica pasa por reducir la propia necesidad de encender las luces. Por ello, a la hora de reformar tu vivienda y distribuir los espacios, ten en consideración el aporte de luz natural de tu vivienda para que puedas aprovecharla el mayor número de horas posible.

 

– La instalación de mecanismos automáticos también te será de utilidad a la hora de reducir considerablemente el consumo de electricidad: los detectores de presencia consiguen que la luz sólo esté encendida cuando realmente se necesita. Los reguladores, por su parte, te ayudarán a adaptar la intensidad de luz a la tarea que estés realizando.

 

– Si, además, vas a aprovechar la reforma para renovar los electrodomésticos, opta por la gama más eficiente (aquellos etiquetados como A+++, A++ o A+). Así mismo, plantéate elegir bombillas led para la iluminación de tu vivienda.

 

Un sistema de climatización óptimo

 

Alcanzar (y mantener) una temperatura agradable es imprescindible para que puedas presumir de vivir en un hogar acogedor y confortable. Y, para que además de efectiva la climatización sea eficiente, deberás conseguir que no entre ni salga el frío ni el calor. Un óptimo aislamiento térmico puede repercutir en un ahorro de hasta el 30% en gastos de calefacción o aire acondicionado.

 

– Aprovecha tus obras de reforma para instalar aislamiento térmico en tus paredes y tabiques.

 

– Plantéate también la instalación de un falso techo aislante, sobre todo en el caso de que los techos de tu casa sean muy altos.

 

– Otro de los puntos débiles por los que se escapa el calor son las ventanas. Si vas a cambiarlas, elige un modelo con rotura de puente térmico y doble acristalamiento.

 

– La instalación de persianas y toldos automáticos (que son sensibles a la temperatura o capaces de detectar la luz solar) te ayudará a regular la climatización con un coste mínimo tanto en verano como en invierno.

 

– Como indicamos en el caso de los electrodomésticos, si en tus planes está el cambiar íntegramente la instalación de la caldera, elige uno de los modelos más eficientes. También es importante la colocación de los radiadores: mejor si están en las paredes que tienen contacto con el exterior, y bajo las ventanas. No es recomendable cubrirlos.

 

Minimiza el consumo de agua  

 

Algunas consideraciones sencillas a la hora de acometer la reforma de tu cocina y, sobre todo, la de tu baño, te ayudarán a reducir sustancialmente el consumo de agua ¡el ahorro puede llegar al 50%!.

 

– Cualquier grifo puede equiparse con economizadores o reductores de caudal  que mezclan el agua con aire para reducir la capacidad de agua: son una inversión mínima que aporta grandes beneficios.

 

– Además, la instalación de determinados tipos de grifos como los electrónicos (que se activan automáticamente), los monomando o los termoestáticos (ambos permiten ajustar la temperatura antes de abrirlos) o los de sistema EcoStop (capaces de detener el flujo con sólo pulsar un botón y recuperarlo de igual manera, conservando la misma temperatura y caudal) supondrá una reducción del consumo añadida. Elige el que mejor se adapte a tus gustos.

 

– Opta por cisternas de doble carga.

 

– Plantéate, además, la instalación de un sistema de reutilización del agua (como, por ejemplo, la canalización del agua usada del lavabo a la cisterna).

 

Si a todas estas mejoras de tu hogar le sumas pequeños gestos de consumo responsable (como tomar duchas en lugar de baños, evitar abrir las ventanas con la calefacción encendida, regular el termostato del aire acondicionado a una temperatura razonable y realizar las debidas revisiones y mantenimientos) verás cómo, al final de cada mes, conseguirás un ahorro considerable en los gastos de suministros. Bueno para tu economía… y bueno para el planeta.